En dos veranos durante la preparatoria vendí raspaditos de la Cruz Roja en un supermercado, ya saben, esos boletitos que se rascan y te ganas algo si tienes suerte. Aprendí bastante, relacionado solo tangencialmente con el diseño (en el aspecto de la psicología del consumidor—aunque odio ese término).
1. Las personas que llevan prisa jamás te van a comprar
Algunas personas consideran ir al super una tarea, para otras es un placer. Lo que debes de hacer es llegar sólo con la gente que está ahí para perder el tiempo. Mi técnica era esta: ponía los boletos sobre una mesa poco antes de la salida, y permanecía de pie junto a ella observando a la gente pasar. Sí la persona caminaba con paciencia me acercaba a ofrecerle un boleto—"¿Hola, gustas comprar un raspadito a beneficio de la Cruz Roja?" con la sonrisa y voz más amable que pudiera hacer (o sea, no mucho). No necesariamente me compraban un boleto, pero siempre declinaban la oferta educadamente, si no es que se quedaban a charlar tantito.
Ahora (por lo menos en México) hay un montón de chavos ofreciendo tarjetas de crédito en todos los supermercados y plazas comerciales. Lo hacen indiscriminadamente, sin tacto y de manera casi agresiva. Aunque entiendo lo que es trabajar bajo comisiones y estuve en su lugar, no condono lo que hacen, están perdiendo su tiempo y el de mucha gente. Enfócate solo a los que no les molesta que les quites un minuto de su tiempo.
2. Existe una demografía del comprador de lotería
Cuando leí Por qué compramos de Paco Underhill me vi asintiendo en muchos puntos, pues era perfectamente extrapolable a mi experiencia vendiendo lotería.
Hombres solos: ni pienses en venderle lotería a un hombre que va solo. Sólo van al super a comprar cosas específicas y salen de ahí disparados. Los hombres que van acompañados de otros hombres solo van a comprar alcohol y tienen prisa para llegar a la fiesta, tampoco lo intentes.
Hombres acompañados de su pareja: si es joven y va con su novia, es medianamente probable que te compre, pero se lo tienes que ofrecer a él. No es una cuestión de machismo, más bien es de inseguridad. Volteará a ver a su novia para ver si lo aprueba (después de todo son unos mandilones) y la novia dirá "como tú quieras amor", lo cual significa "cómpralo, a ver si así ya te alcanza para que nos casemos".
Hombres acompañados de su familia: comprador fácil. En este caso sí es una cuestión de machismo. Como bien lo menciona Underhill, el hombre es el proveedor y también un pésimo administrador del hogar. Cuando se lo ofreces volteará a ver a su esposa y a los hijos, no importa tanto la reacción de la esposa como la de los niños. Si no están distraídos con el helado que venden en el puesto de junto, ya tienes una venta hecha.
Mujeres: las mujeres, siendo buenas administradoras, son pésimas compradoras de lotería. Sin embargo, también les gusta hacer donativos para causas buenas (como lo es la Cruz Roja). A veces sacaban alguna moneda pensando que estaba solicitando donativos, pero les explicaba que era lotería a beneficio de la Cruz Roja, lo dudaban un momento pero casi siempre terminaban comprando.
Niños: para participar en cualquier tipo de lotería necesitas tener más de 18 años. Sólo le puedes vender a los niños a través de sus padres.
Abuelos: en México a la gente de la edad dorada le encanta la lotería nacional, en España se la pasan jugando en las tragaperras, y en Estados Unidos se deleitan jugando bingo. No sé porqué a esta edad los juegos de azar se vuelven interesantes, pero de cualquier manera son excelentes compradores. Además, siendo retirados, se toman la vida con mucha calma, agradeciendo cualquier distracción que les puedan dar, aún siendo un molesto chaval vendiendo lotería. Así que—aunque no te compren—tal vez se queden platicando contigo un rato, lo cual es de agradecerse porque también es aburrido este tipo de labor. Alguna que otra vez te encontrarás algún abuelito gruñon, pero no es común.
En cuanto al nivel socioeconómico nunca noté una diferencia significativa, solo evité ofrecerle a la gente que parecía estar en más aprietos económicos. En parte porque creía que no me iban a comprar, y en parte porque sabía que las probabilidades no estarían a su favor.
3. Nunca esperes llevarte un premio gordo
Trabajé unas 18 semanas en total, al día vendía en promedio tal vez 300 boletos. En total debí de haber vendido cerca de 27,000 boletos. Para redondear y universalizar cifras, digamos que cada boleto valía un dólar. Nunca di un premio superior a 20 dólares, y eso que la lotería de la Cruz Roja era de las que más premios tenían, pues no pagaban impuestos por ser una institución no-lucrativa y una parte la reinvertían en más premios. O eso me dijeron, quién sabe.
4. En lenguaje corporal importa mucho
Un buen día llegué crudo (con resaca) a trabajar, me la pasé sentado y no le ofrecí a nadie. Tal vez era mi aliento, pero ese día vendí una tercera parte de lo que vendía normalmente. Otro día decidí que, como en la mañana siempre vendía poco, me llevaría un libro para esos tiempos muertos. Vendí como 30% menos esa semana, pero valió la pena, el libro estaba muy bueno.
La postura correcta es estar de pie junto a la mesa de venta (no atrás), estableciendo contacto visual con las personas que van pasando, y tratar de parecer amistoso. Los días que es indispensable que hagas esto todo el día: días de paga (quincena) y domingos.
5. Es posible que el vendedor haga un poco de trampa
Te entregan paquetes con 100 boletos. Cada paquete vale 100 dólares, y trae inevitablemente 40 dólares en premios estructurado de dos maneras diferentes, los distinguías porque un tipo de paquete llevaba un premio de $20 y el otro tipo de paquete llevaba dos premios de $8. Ahora, si eres disciplinado, puedes llevar la cuenta de qué premios han salido, y si te quedan pocos boletos, puedes inferir qué boletos son los que quedan, y si te conviene venderlos o rascarlos tú mismo. Todo gracias a que el 99.9% los rasca ahí mismo (probablemente sólo me entiendan los jugadores de cartas y dominó).
Nunca lo hice estadísticamente, pero sí llevaba en la cabeza cuantos premios grandes había dado. Así, si me faltaban por vender diez boletos de un paquete, y ya me había dado cuenta de que era del tipo que tenía un premio de $10 y todavía no había dado ese premio, los rascaba yo mismo (porque, aunque saliera tablas, me daban el 10% comisión por cada boleto). Lo sé, es de mal gusto, pero en realidad era raro que un premio grande quedara hasta el final. Lo habré hecho tres veces, máximo. Y en una ocasión salí perdiendo porque había contado mal.
Un bonus respecto a las promociones
Cuando vayas a la tienda y abras una pepsi con su súper promoción de un millón de dólares, no te hagas muchas ilusiones. Si ya la tienes abierta y en la mano, y no se te ha acercado nadie, no ganaste. No se pueden arriesgar a que se la lleven a su casa y tiren la corcholata por ahí, pues tendrían que donar el dinero al gobierno. Lo que en realidad sucede es que llega un interventor de gobernación con la empresa, le dan una lista de tiendas (generalmente las que más venden el producto) van a alguna que escoja el interventor, y le explican al dependiente que van a "plantar" un producto premiado.
Esperan a que alguien tome el producto y lo pague. Se le acerca un representante de la empresa junto con el interventor, y le preguntan si ya conoce la promoción. El afortunado responde que sí/no, le explican la promoción y le pidan que abra el producto "para ver si se ganó algo" y voila! ahí está tu premio gordo. Es por eso que los ganadores nunca son meseros de restaurante, pues tendrían una ventaja enorme.
Actualización 1: me matan de risa, lo juro. Alguién abrió un blog titulado Un banner para Bohemia en vista de que está violando el copyright de Luis Royo.
Actualización 2:La Bohemia responde extraoficialmente (supongo) a manera de comentario en su blog.
La cosa va así: una chica que se hace llamar la bohemia crea un premio viral (una variante de meme o forward, digamos) en el que otorgas premios a tus weblogs favoritos. Si recibes el premio, lo anuncias y lo das a siete más.
Un buen día Tzek, blog de diseño (excelente weblog, por cierto) lo recibe, pero decide rehacerlo basado en el original:
Por cierto, en este post la imagen del premio, la he redibujado, aunque el banner oficial es el que aparece a continuación. Espero sea una aportación, aunque pequeña, en favor del premio.
Todo era en buen rollo, ni siquiera criticó el aspecto visual del premio original (he de aceptar que es simpático, aunque de la misma manera en la que son condenscendientemente simpáticos los dibujos de los niños).
Tzek se tomó la molestia de trazar el meme hasta la fuente original, Bohemia y le dejó un comentario amistoso indicando lo que había hecho.
Tzek:
A ti nadie te ha pedido que pongas ningún granito de arena en este banner creado por mi y que si no te gusta el diseño del mismo porque crees que tú lo harías mejor, simplemente haz lo que haría yo, rechazarlo y no mostrarlo en mi blog, pero lo que has hecho se llama alteración y destrucción de Copyright de una obra ajena, además comunicándomelo cuando ya lo habias alterado y publicado, sin avisarme antes, eso implica más tu mala intención. Ya que llegaste a mi blog por tu cuenta debiste leer el AVISO LEGAL del mismo en el que explica muy claramente que no se debe reproducir, copiar, manipular ningún contenido íntegro ni parcial de mis obras como tal. Y contenido significa tanto textos como gráficos creados por mi. Te advertí en tu blog que no te autorizaba a hacer el cambio y como no respetaste mis derechos de autor haciendo caso omiso y violando mi licencia demostrable si fuere necesario judicialmente, te comunico que denunciaré públicamente tu irresponsabilidad y tu tomadura de pelo y serás conocido en la red como persona de poca credibilidad ya que te saltas las leyes del Copyright y de Derechos de Autor y eso entre España y Méjico (de donde es tu web registradora) puede dar lugar al cese y suspensión de algunas webs. Por otra parte y para terminar, diseña, crea y otorga tus premios tú, no utilices uno que por muy poco que te guste, te sea fácil copiar y alterar para quedar como un gran diseñador entre tus colegas. Amigo, Internet no es una PlayStation.
Tzek retiró su versión del premio (yo guardé una copia sin su permiso, JA!) no por miedo a las amenazas, sino porque entendía que le molestara la situación.
"La ternura es más poderosa que la furia", bohemia se cita a ella misma (tal intelectual) en su perfil. Bueno, al menos su furia nos deja frases clásicas como "Amigo, internet no es una PlayStation".
Para ser justos, en el blog de Bohemia sí se muestran muchísimas advertencias de copyright (incluyendo este amistoso saludo a Tzek), pero hay tantos y tantos enlaces a protección de derechos de autor que te hace poner a pensar. Podría ser símplemente una chica de 13-15 años obsesionada con ser abogada de grande, o también alguien que padezca de sus facultades mentales (en serio, miren su perfil y su archivo). Pero bueno, no me quiero viciar con ella, los hechos hablan mejor que mis teorías.
Antes de cuestionar y criticar a alguien, examinemos primero nuestros errores y nuestro carácter, comprobaremos que no somos las personas adecuadas para descalificar a nadie.
Luego comparen el premio con este gif animado que encontré en imageshack:
De verdad que no entiendo el tratamiento injusto que están recibiendo
los emos por parte de los punketas en DF. No es justo!
Estimado anónimo:
De verdad, yo no lo entiendo tampoco. Para los que no están enterados, está sucediendo un fenómeno bastante triste/curioso en México. Todo inició en la ciudad de Querétaro, algunos chavos, cansados de ver a los emos en un parque (la plaza de armas), decidieron que la mejor manera de sacarlos sería propinándoles una golpiza (madriza, como decimos en México).
Lo que pudo haber sido un evento aislado pasó a proporciones ridículas cuando idiotas de otras ciudades pensaron que era una idea excelente, incitando la violencia en varias ciudades del país.
Para ser más precisos, no son sólo los punks los que agreden a los emos, son jóvenes de distintos sectores sociales e idiologías que comparten una característica muy importante: tener mierda en la cabeza. Sólo hace falta leer los comentarios de YouTube para darse cuenta, como esta joyita de ottmarchulo:
[los emos son] imitadores de hitler, maricon , nazy
Es irónico en tantos niveles que no sé si reir o llorar. Aquí otra prueba de lo absurdo que es todo esto:
"Nos están copiando los estilos!" se justifica uno. Al final aparece de la nada un grupo de Hare Krishnas y por fin se disuelve el confrontamiento. Si hay una lección en todo esto es que lo absurdo no se puede combatir con argumentos racionales, hay que ser absurdo también. En una ciudad de Estados Unidos las abuelas estaban cansadas de que sus nietos se vistieran como pandilleros imitando a los artistas del hip-hop. ¿Qué hicieron? Ellas mismas se vistieron como hip-hoperas, caducando la estética pandillera instantáneamente. Después de todo, ¿qué joven se quiere vestir como su abuela?
Así que, a los anti-emos les propongo que, si de verdad quieren acabar con el movimiento, vístanse y actúen como ellos. No hay nada que destruya una subcultura más rápido que hacerla parecer común.
Su perfil en el portal de Presidencia dice que es de nivel NC2, lo cual significa que ganaba alrededor de 30,000 pesos mensuales libres (unos 3000 dolares al mes).
Fanáticos mexicanos apagan la [ex]Eterna Llama del Soldado Desconocido durante el mundial de fútbol Francia 98
Hay muchos monumentos de este tipo en el mundo. Conmemoran a los soldados muertos en guerra que no pueden ser identificados. En Francia está debajo del arco del triunfo, contiene una llama que está perpetuamente encendida desde 1921. Eso es, hasta que un mexicano borracho de nombre Rodrigo Rafael Ortega pensó que sería buena idea orinar sobre ella.
Una mujer indígena se practica una cesárea sobre si misma
El único caso de una auto-cesárea exitosa, Inés Ramírez Pérez sufría los dolores del parto desde hacía 12 horas, la clínica más cercana estaba a 80 Km, y su esposo estaba bebiendo en la cantina. Así que hizo lo que cualquier persona razonable haría: le dio unos tragos a una botella de alcohol medicinal, tomó el cuchillo con el que mataban animales, se hizo una incisión debajo del ombligo, sacó al bebé, cortó el cordón umbilical con los dientes (miento, fueron tijeras) y luego se desmayó. Y por si fuera poco, al despertar ella misma se cosió la herida de 18cm con un hilo y aguja común. Cuando llegó el equipo de emergencia la encontraron recostada tranquilamente junto con su bebé.
Esta es una anécdota de Richard Feynman, físico estadounidense que admiro mucho. Algún día escribiré una biografía de él.
Tuve un trabajo realmente sensacional. En aquellas épocas trabajaba para un impresor, y un conocido de él sabía que estaba buscando trabajitos componiendo radios, así que mandó a un amigo a la imprenta para recogerme. El tipo era evidentemente pobre—su auto era un completo desastre—y vamos a su casa, en la parte pobre de la ciudad. En el camino le pregunto, "cual es el problema con el radio?".
Dice "cuando lo enciendo hace un ruido, después de un rato se detiene y todo está bien. Pero no me gusta el ruido al principio". Y pienso: "Qué diablos! Si no tiene dinero, uno habría de pensar que puede soportar un poco de ruido por un rato".
Y todo el camino me viene diciendo "¿Sabes algo de radios? Como es que sabes acerca de radios—sólo eres un niño pequeño!". Me demeritó todo el camino, y yo pensando "¿Cual es su problema? Sólo es un poco de ruido".
Pero cuando llegamos a la casa y enciendo el radio, ¿algo de ruido? Dios mío! Ya veía yo porqué no lo aguantaba. La cosa comenzaba a rugir y temblar—WUH BUH BUH BUH BUH—una cantidad tremenda de ruido. Entonces se callaba y comenzaba a tocar correctamente. Así que comienzo a pensar: "¿Cómo puede suceder esto?".
Comienzo a caminar de aquí para allá, pensando, y me doy cuenta de lo único que puede suceder es que los tubos se están calentando en el orden equivocado—el amplificador ya está caliente, y los tubos están listos, pero no hay nada alimentándolo, o hay un circuito anterior alimentándolo, o hay algo mal en la parte del principio—la parte RF—y por lo tanto está haciendo mucho ruido mientras agarra algo. Y cuando los circuitos RF finalmente trabajan, y los voltajes de la celda se ajustan todo se compone.
Así que el tipo dice "¿Qué estás haciendo? Viniste a arreglar el radio, pero sólo estás caminando de un lado a otro!". Le digo "Estoy pensando!", y luego pienso "Está bien, saca estos tubos y revierte completamente el orden en el aparato" (muchos radios en esta época usaban los mismo tubos en diferentes lugares—212s creo, o 212-A's). Así que cambio el orden de los tubos, me paro frente al radio, lo enciendo, y está calladito como un cordero: espera hasta que se caliente, y luego toca perfectamente—ningún ruido.
Cuando una persona ha sido negativa contigo, y luego haces algo como esto, usualmente son 100% diferentes, de alguna manera para compensarlo. Así que me consiguió otros trabajos, y siempre le decía a los demás que eran un genio tremendo, diciendo "Repara radios pensando!". La idea de que pudieras reparar radios—que un niño se detuviera a pensar, y encontrara cómo hacerlo—nunca pensó que pudiera ser posible.
Tache para el que no encuentre paralelo con el diseño.
Hola me gusta las explicaciones que das acerca de la tipografía, pero me quedo con una duda ¿qué tan importante es la tipografía en las planas de los periódicos? por que tomarle tanta importancia. te agradecería si me respondes.
Hay veces que los diseñadores podemos parecer excesivamente celosos o pedantes de nuestro trabajo. Una parte—muy importante—es una palabra (para lo que todavía no encuentro una traducción muy apropiada) denominada craftmanship, proviene de épocas pre-industriales cuando todo se hacía a mano. Había talleres donde trabajaban maestros artesanos dirigiendo a jornaleros y aprendices. La reputación de un taller dependía de la calidad de su producción, por lo que, los buenos talleres, se esmeraban en dejar el producto final lo más perfecto posible.
Ahora adelántate a la época de la reproductibilidad técnica. Cuando anteriormente un comedor fabricado por un maestro carpintero iba a ser usada sólo por una familia aristócrata, ahora será usada por miles, si no es que millones de personas alrededor del mundo, gracias a los procesos de fabricación industrial.
Un buen periódico produce unas 20 sábanas impresas por ambos lados, los 365 días del año, multiplicado por su circulación (siendo el Yomiuru Shimbun de Japón, con 14 millones de ejemplares, el de mayor circulación mundial), luego considera que el elemento más importante en un periódico es la palabra escrita; y será fácil ver porqué es tan importante la elección tipográfica.
Los tipos de letra para periódicos deben de tener ciertas características especiales: deben tomar en cuenta cómo se esparce la tinta sobre el papel, ser económicas en el espacio horizontal, poseer una buena altura de la x (proporción de las minúsculas con las mayúsculas), contar con números elzevarianos y tablulares. Y por supuesto ser muy legibles y de buen gusto. Con todos estos requerimientos, no es raro que algunos periódicos encarguen a destacadas casas tipográficas la creación de tipografías hecha a la medida, que pueden vender tras unos años de exclusividad.
Una de ellas ya la tienes en tu propia computadora, y seguro que la conoces: Times (New) Roman.